miércoles, julio 29, 2009

Radiohead - Creep.mp3

miércoles, julio 29, 2009 4

NOTA: Ayer 30/07/2009 una compañera de trabajo lloró delante de mí leyendo esta pieza. Yo me hice escritor por varios motivos:



I) Cosas como ésta

II) Billetes de 500 €

III) Escasez alarmante de blogs de poesía y en general de muestras de exhibicionismo emocional


Se está planificando un recital con mi hermanito de otro padre, otra madre y otra patria en Septiembre. El sitio está por determinar pero será algún tugurio de Madrid o Salamanca, el título provisional del evento es “Pinches Guajes”.

Os quiero.



Radiohead - Creep.mp3

Qué evento más extraordinario es verte mirar por la ventana del hotel
una Sevilla imaginaria, que se enfrenta al calor con el puño en alto,
toda su gente durmiendo en las horas centrales del día para no morir,
tocando palmas, viviendo a una velocidad prudente, contando
chistes que afilan su acento para no morir, comiendo rebozados
-en eso son iguales las ciudades frías y las tórridas: mucha grasa,
mucha cerveza, muchos ojos clavados en el suelo para no morir-,
qué mapa más claro son sus trópicos hechos de cuerdas de tender
de un verde desgastado y brillante.
Eres rubia
como no son capaces de ser las mujeres en mi país,
me da igual que tengas el pelo de la cabeza matizado químicamente,
porque eres rubia en esencia, tienes parte del cuerpo y del alma
que no se pueden teñir, salvo que quisieras morir envenenada.
No quieres morir.
Me gustaría mucho ser especial como lo eres tú,
no especial a mi monstruosa manera,
que me hacía rezar de niño cada noche un pack sin fisura de oraciones,
siempre las mismas, haciéndolas coincidir con las paredes
de la habitación para no perder nunca el hilo
y para proteger a mi familia, para protegerme a mí
y para proteger la panadería de mi padre de esa chispa inesperada, ese incendio
que nos dejaría de patitas en la calle. La harina arde como las colonias
de Walt Disney.
Las oraciones salieron de mi vida cuando entraron las copas y las chicas,
-solo Dios sabe en qué orden-
pero volvieron a entrar cuando mi padre se moría, gracias al cielo yo ya era un hombre
de los pies a la cabeza -22 años-y profesionalizaba las oraciones,
me acordaba del sagrado corazón de Jesús, detestaba a los nostálgicos de la dictadura
que lo nombraban por la televisión como si fuera su escudo,
y rezaba compulsivamente hasta desprender las palabras de su significado,
hasta que me dolía la cabeza.
Me gustaría llegado el caso, ser un suicida sin alardes, sin llamadas de exhibición,
me gustaría ser un ejecutor frío como tus labios, llegado el caso.
Me gustaría ser especial, ese tipo de personas de las que nadie se quiere desprender,
de las que tienen una medalla de oro virtual en el pecho,
uno de esos tipos a los que les pasa la tragedia y la soledad sonámbula lo suficientemente cerca como para rematar sus peinados
y seguir sonriendo y sonriendo.

sábado, julio 18, 2009

Louisiana Music Factory

sábado, julio 18, 2009 0
Qué suerte tienes que mi memoria se esté difuminando,
tengo la frente roja, algo está pasando ahí dentro,
alguna clase de Revolución
que convierte lo nuestro en una función de títeres
protagonizada por palillos y tierra,
como cuando Katrina amaneció mal cortada
y violó a Nueva Orleans metiéndose por los orificios
de sus saxos.
Qué bien hiciste marchándote a tiempo, cuando niño,
para no tener que ver al extraño hombre que soy hoy
pedir dinero y retorcerse.

miércoles, julio 15, 2009

ansias enormes

miércoles, julio 15, 2009 0
Para mí eres
encender las velas de la misa del gallo
con un jirón verde de una botella de Coca Cola
-sí, la botella vieja-
y bailar a mi manera
esperando a que rompa a llover sin plomo 95
que es del mismo color esperanzador
que tu sombra de ojos.

jueves, julio 09, 2009

Lejanos y enfadados

jueves, julio 09, 2009 0
a Roberto Domínguez Moro

Es una buena hora para despertarse,
en Corea del Norte desfilan las tropas
del ejército misterioso,
yo disfruto el lujo de 6.50-7.00 am
que es mirar este techo blanco
altísimo
porque vivo en un piso antiguo,
esperando a que vengas y me muerdas
la calentura del labio
y me sanes así, chamánicamente,
usando la medicina del dolor y la purga.
Tienen los coreanos cabezas nucleares
y las enseñan,
son verdes y están flanqueadas
por militares que desfilan muy rápido,
dando una especie de saltos que me inquietan mucho,
son las 6.55 y soy el príncipe de este vertedero,
de todos los vertederos de Madrid,
que por cierto, no me pertenecen;
parece ser que los misiles tienen un soporte informático
y que duermen con sus puntas redondeadas
apuntando a todas las personas
y a todas las ciudades que he querido y querré,
pienso en Roberto, que es un lobo
para el objetivo de la cámara de fotos,
como Ministro de Guerra,
y me río
y me peino en penumbra como si fuera un muñeco.


domingo, julio 05, 2009

Vuestra felicidad

domingo, julio 05, 2009 0
Me gustáis mucho
me gusta mucho estar con vosotros
me gusta vuestra felicidad
es lo que más me gusta de todo
ojalá pudiera estar cerca de ella siempre
como un reportero alcohólico y divertido
que registrara cada detalle.
Os acompañaría, si me dejarais,
a París
me quedaría en la recepción del hotel
cuando subierais a la habitación
seguramente aprovechando el wifi,
sentado en aquellos viejos asientos morados,
comparando París con Roma en mi imaginación,
como comparan en las revistas para chicas
el primer beso y el último polvo
sobre el albornoz.
Intentaría escribir mejor que nunca,
bajo los clavos de la Eiffel abriría mi cuaderno
y pondría:
vuestra relación es autosuficiente
vuestro amor es Cataluña
a la que le sobran los vecinos pobres
y sin embargo tiene que financiarlos
vuestro amor es Cataluña
que tiene chimeneas prodigiosas
mar y montaña
castellano y catalán,
no hace falta salir de vuestro amor
para estar al alcance de cualquier cosa.
Alguna vez tendríais que acabar yendo a Estocolmo
-es algo inevitable-
Estocolmo es una ciudad por la que pasa un río anchísimo,
yo conozco buenos supermercados allí
allí la gente habla en inglés
yo os haría las fotos,
él tiene un libro dentro
muy dentro,
la grandeza está tan cerca de vosotros
y de mi por estar tan próximo
que quema,
me gusta que celebréis ese ardor en París,
París es una ciudad donde está bien venir a beber vino
en la calle,
y a pedirle cosas a una mujer y que la mujer te las entregue
también es una ciudad apta para morir
o eso dice la gente,
en los aviones intentaría reservar asientos de ventanilla
para mí,
me encanta veros dormir juntos,
por respeto solo puedo veros así en los aviones
transoceánicos,
porque en la habitación vuestra no me meto,
salvo para jugar a las cartas,
o beber una botella de vino Lambrusco
mientras vemos la tele o cantamos
tenía tanto-tanía tanto-tenía tanto.
Os quiero más de lo que he querido a nada nunca
ojalá seáis eternos
como las piedras rojas
que aguardan al fin del mundo
en el centro de la Tierra.
 
ANTIPOESÍA ◄Design by Pocket, BlogBulk Blogger Templates