Ayer perdí mi trabajo;
se sentaron
y habló el hombre:
-no vales para esto
eres un jefe
que no sabe reptar por el barro-,
llegué a mi casa,
hablé con mi novia,
con mi madre
repetidas veces,
mis amigos me hacen con corbata
todavía.
Me siento como si estuviera
digiriendo una estrella ninja.
martes, diciembre 23, 2008
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3 comentarios:
En mi cabeza nunca has tenido corbata, y siempre el pelo de paja del que hablaba Elia en aquel texto.
Hablamos después.
¿Qué diriges hoy?
Aprieta el paso y aligera la corbata.
Pero por favor, sigue enseñando los pelos tras los calcetines al sentarte.
Perder el trabajo es sólo el primer paso hacia la vejez.
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