Durante la Guerra de Vietnam, los Estados Unidos de América
realizaron más de medio millón de bombardeo sobre Laos,
Laos es un país fronterizo que parece meterle la oreja a Vietnam en la boca,
amor mío,
desde la época de los insectos descomunales
con grandes corazones verdes de reptil, amor mío.
Las bombas caían sobre los arrozales y sobre los búfalos domesticados,
con la mala idea de dejar sin alimentos a la población rural que huiría a la ciudad
y dejaría al Vietcongs con el culo al aire.
Estados Unidos perdió esa guerra, lo hemos visto en todas las películas
filmadas desde entonces;
hoy
la población de la provincia de Xiengkhouang en Laos, considerado
el lugar más bombardeado de la Tierra, antítesis tuya que eres luz y alas y yemas,
sobrevive en gran parte porque los agujeros creados por las bombas,
conforman una aberrante hidrología de micro-lagos donde se cría la panga
pescado rico en proteínas y bajo en calorías. Pescado que no recomiendan servir en hospitales.
Las pangas miran el cielo abiertísimo de Asia, escasas estrellas en número
por comparación,
y respiran a través de sus traqueas la alegría y el amor de vivir entre un millón de semejantes
a los que dan besos de panga en ocasiones, y dicen:
nuestro amor es un vector corto de tu vida ocurrido después de la guerra,nuestro amor se abre paso por el hambre y la gula de los pescadoresque llaman Paz al estómago calmo y ríennuestro amorse entiende por las sábanas líquidas de Oriente que nos vieron conocernos,amor.